viernes, 30 de mayo de 2014

Plan Puebla-Panamá

Si partimos de la idea de que el Plan Puebla- Panamá (PPP) está concebido como una estrategia de desarrollo que desborda las fronteras nacionales y que responde a las necesidades de expansión de las redes empresariales globales, podemos encontrar que las movilizaciones sociales opositoras al PPP son manifestaciones de la sociedad que se oponen a los efectos negativos derivados de la expansión global del capitalismo y a las condiciones desventajosas en que se insertan a éste las comunidades locales.[1]

Ello debido a que proyectos como este no hacen más que explotar los recursos naturales y energéticos, producir contrarreformas agrarias para enajenar tierras de uso ejidal y comunal, violar los derechos humanos de las comunidades indígenas al expulsarlas de sus poblaciones, además de que no permite el diálogo ni la participación local para lograr un consenso en torno a la puesta en práctica de dicho proyecto. Asimismo, el PPP con su planeación de carreteras, presas, plantas industriales y ampliación de vías ferroviarias, entre otras obras, implica no sólo el desplazamiento de cientos de comunidades sino también la destrucción del ecosistema, considerado como uno de los más importantes del mundo por sus reservas naturales, además de constituir el espacio histórico y de identidad cultural en el que han habitado los pueblos desde hace cientos de años.

En este contexto, el PPP ha sido cuestionado por innumerables comunidades y organizaciones sociales porque en ningún momento se ha tomado en cuenta su opinión, es decir, porque el poder del capital continúa utilizando a las comunidades indígenas y campesinas, e ignorando las reivindicaciones de los movimientos sociales de la región. Por tanto, es importante destacar la gran cantidad de organizaciones sociales que rechazan el PPP ante los efectos negativos que representa y que no se traducen únicamente en la devastación ecológica y las intenciones desarticuladoras de la vida campesina e indígena que implica el plan, sino también de una ofensiva que intenta golpear políticamente a los diferentes frentes de resistencia que existen en la zona mexicana y en las regiones centroamericanas.




[1] Felipe Torres Torres y José Gasca Zamora (coods.), Los espacios de reserva en la expansión global del capital. El sur-sureste mexicano de cara al Plan Puebla-Panamá, UNAM, Plaza y Valdés editores, México, 2006, p. 301. 

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