domingo, 27 de abril de 2014

¿Crisis civilizatoria?

¿Estamos viviendo una crisis civilizatoria? La respuesta obligadamente es sí. En efecto, tal como lo señalan Oscar Ugarteche y Eduardo Martínez-Ávila, la humanidad está asistiendo la presencia de una crisis de naturaleza compleja, “Una crisis de sobreproducción en la que la economía mundial privilegia el capital financiero transnacional en detrimento del capital productivo y de la participación activa del Estado, fomentando la concentración del ingreso en el complejo financiero bancario y en los sectores extractivos y energéticos”[1], de modo que este proceso de financiarización ha llevado a la creación de una economía ficticia, incluso más grande que el PIB real.
 
En este sentido, como la riqueza mundial sale de la producción real, eso exige una concentración del ingreso mundial y de los ingresos nacionales y requiere de la liberalización de los mercados financieros del mundo. Así, mientras Europa, Estados Unidos y Japón se encuentran en una crisis financiera de sobreproducción y fiscal, en América Latina existe una especulación de materias primas en el mercado de derivados.
 
De suerte que, la demanda creciente de commodities (mercancías) hace que las economías exportadoras de materias primas crezcan mientras que las maduras no lo hagan. De ahí que autoras como Maristella Svampa llamen a este nuevo proceso como el Consenso de los commodities “El ingreso a un nuevo orden económico y político sostenido por el boom de los precios internacionales de las materias primas y los bienes de consumo”[2].

Por ello, cabe señalar que la crisis civilizatoria trastoca todos los órdenes y que responde al agotamiento del modelo de producción capitalista que evidentemente no se autorregula solo y que a la vez genera sus propias contradicciones. En consecuencia este modelo no hace sino seguir acentuando la desigualdad y pobreza en todo el mundo.



[1] Oscar Ugarteche; Eduardo Martínez-Ávila, La gran mutación. El capitalismo real del siglo XXI, México, IIE-UNAM, 2013, p. 27.
[2] Maristella Svampa, “Consenso de los commodities, giro ecoterritorial y pensamiento crítico en América Latina” OSAL y CLACSO, núm. 32, Argentina,  noviembre de 2012, p. 16

viernes, 25 de abril de 2014

Aprendizaje de toda la vida (parte 2)

Recuerdo la vez que en el campamento de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) establecido en el monumento a la Revolución, tuve la oportunidad de conocer a un grupo de maestros y maestras que venían de Huaxtla de Jiménez Oaxaca. Ese día amaneció bastante nublado y por la tarde comenzó a llover. Llegué junto con mis padres a dejar un par de prendas de vestir en el centro de acopio allí establecido.
 
Al poco tiempo de estar en ese lugar, pude darme cuenta de que la mayoría de los maestros provenían de regiones del país muy marginadas, principalmente de Guerrero y Oaxaca, por lo que pude comprender que la motivación y el significado de la lucha en contra de la reforma educativa tenía un carácter diferente. Sus demandas tenían otra motivación, venían principalmente con la intención de pedir que en sus escuelitas rurales hubiera los mínimos materiales de trabajo: libros, cuadernos, lápices, gises.
 
Entendí que la protesta no estaba dirigida a la evaluación de los profesores porque en ningún momento ellos se oponían a ser evaluados. La lucha era más profunda, ellos pedían una transformación educativa, acabar con los cacicazgos que se daban en sus entidades y que los mantenían reprimidos; demandaban que el gobierno les diera más oportunidades, un mejor sueldo, el derecho a tener un seguro de salud y obtener su jubilación. Pero más que eso, deseaban seguir enseñándole a sus alumnos, seguir compartiendo su conocimiento y demostrar que el único camino para salir adelante es la educación.
 
Por ello, aunque las maestras llevaban ya más de un mes en el campamento, seguían en su lucha, se les notaba el cansancio de tener que dormir bajo la lluvia, con la poca ropa que les habían dado, con el poco alimento que podían tener y con el poco dinero que la gente iba a donar. Sin embargo, jamás desistieron y nunca abandonaron sus ideales; recuerdo que antes de partir, una de las maestras me dijo que se iban de pie y que si había algo que llevarían con ellas sería la dignidad porque eso es algo que no se compra ni se vende. Ese ha sido uno de los más grandes aprendizajes que he recibido en la vida y estoy muy agradecida con ellas por haber venido tan lejos a enseñarme algo tan profundo. Ojalá que más personas hablaran como ellas, ojalá que todos supiéramos qué es la dignidad.

viernes, 18 de abril de 2014

Aprendizaje de toda la vida (parte 1)

"Están aquí para aprender a pensar", esas han sido las palabras de muchos de los profesores y profesoras que he tenido a lo largo de la vida y que gracias a su labor dentro del salón de clases han despertado en mí el  interés por el conocimiento. Evidentemente tengo que agradecerle a ellos y a mi familia el largo camino que han recorrido conmigo y las enseñanzas y aprendizajes que me han brindado, ya que han sido más sus palabras de aliento que su conocimiento lo que hoy día me tiene en la mejor universidad del país.
 
Por ello, debo decir que si a alguien le debo estar hasta aquí es a mis profesores que recibiendo sueldos pequeños en relación con todo lo que dan por sus alumnos, han guiado mi camino y el de otros más para que el día de mañana seamos lo que siempre han esperado: personas forjando su destino y contribuyendo a mejorar el país, personas trabajando por la gente y para la gente, con el fin último de demostrar que la educación es la mejor arma para salir adelante y transformar de fondo nuestras formas de pensar.
 
Hoy digo esto porque he tenido la valiosa oportunidad de encontrarme a hombres y mujeres que más que imponer sus reglas y métodos de enseñanza obsoletos en las aulas de clase, me han enseñado con el ejemplo y me han demostrado que sí es posible pensar de otra manera, y no sólo eso, sino que en verdad vale la pena. Por ello, quiero reiterar mi agradecimiento a todos aquellos profesores y profesoras que me han acompañado desde los 4 años y que seguramente seguirán haciéndolo toda la vida.

domingo, 13 de abril de 2014

¿El calentamiento global es controlable?

De acuerdo al último informe del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) denominado "Mitigación del Cambio Climático" los expertos en el tema creen en la posibilidad de que el calentamiento global sea controlable si es que hay cooperación por parte de los gobiernos y de la sociedad. Aunado a ello, confían en que para 2050 se pueda limitar el calentamiento global a máximo 2 grados centígrados con el fin de evitar desastres naturales como los que se han vivido en los últimos años.
 
No obstante, cabe resaltar que la década de 2000-2010 ha sido el periodo en el que ha habido un mayor aumento en las emisiones de dióxido de carbono, por lo que entonces se vuelve contradictorio pensar que será fácil revertir este proceso que parece ser ya irreversible en tanto que los países con mayor número de emisiones de gases de efecto invernadero se nieguen a ratificar el Protocolo de Kyoto y mientras los demás países industrializados se dediquen a la compra y venta de bonos de carbono.

Es un hecho que la Tierra no puede seguir siendo mercantilizada y tampoco se puede pensar en un crecimiento ilimitado, ya que éste es insostenible; no se le puede seguir apostando a un modelo de producción que concibe a la naturaleza como un objeto y no como a un ser del que emana toda la vida. Así que no se debe apelar a la política o a la economía verde pues éstas encierran un discurso oficialista que evidentemente no llevan a solucionar de raíz el problema del calentamiento global. 
Se hace un llamado a la conciencia, al respeto y cuidado del medio ambiente, al consumo de alimentos orgánicos, al ahorro de agua y energía, a reducir, reusar y reciclar los materiales que ya tenemos, a evitar el consumismo, a practicar la reforestación y sobre todo a enseñarle al de a lado con el ejemplo que nuestro planeta está en riesgo y que por tanto debemos cuidarlo.

Fuente.
Fürstenau, Marcel, "Expertos sobre clima dan voz de alarma" [en línea], Alemania, DW.DE., 13 de abril de 2014, Dirección URL: http://www.dw.de/expertos-sobre-clima-dan-voz-de-alarma/a-17564395, [consulta: 13 de abril de 2014].

viernes, 11 de abril de 2014

Religiosidad popular


La celebración del Coloquio de San Miguel y Luzbel en Yohualichan, Puebla se enmarca dentro de lo que se denomina religiosidad popular en el sentido de que “Entre las prácticas religiosas indígenas y populares contemporáneas destaca la complicada organización social que gira en torno a los santos, los cuales, como personajes sobrenaturales, están cargados de significados, roles y funciones específicas dentro de la vida del pueblo que los separa radicalmente de la concepción cristiana católica oficial”.[1]

De esta manera, se puede entender que estas prácticas sociales de los pueblos indígenas son contrarias a la institución eclesiástica oficial en tanto que de acuerdo a  esta visión, la interpretación india de las imágenes no es una forma correcta o “natural” de adorar a dichas representaciones. Así por ejemplo, cuando el indígena le pone una televisión a los santos para que no se aburran o cuando se preocupa de que éstos tengan qué comer, los sacerdotes de la Iglesia Católica descalifican sus acciones considerándolos como herejes, siendo que en realidad las comunidades indígenas tienen concepciones diferentes sobre la religiosidad en tanto que se apropian de los elementos cristianos y los adaptan a sus necesidades sociales específicas.

De otro modo, en la relación con la divinidad los indígenas ven formas de reciprocidad, de dar y obligar, mientras que en la visión católica-cristiana la divinidad es inalcanzable para las personas y se vive en deuda con la misma. Por tanto, mientras que en la religión católica institucionalizada jamás se le podría castigar o deshonrar a un santo, dentro de la religiosidad popular de las comunidades indígenas esto sí puede llevarse a cabo, en tanto que se espera dar para recibir algo, o por el contrario, castigar cuando no hay ayuda de los santos por ejemplo en las cosechas. De modo  que, esto permite ver la forma lineal y de unicidad de la Iglesia oficial que se cree la poseedora de las verdades absolutas y desvaloriza otras formas de entender las historias y creencias de los pueblos indígenas.




[1] Ramiro Gómez Arzápalo, “Utilidad teórica de un término problemático: la religiosidad popular”, en Johanna Broda (coord.), Religiosidad popular y cosmovisiones indígenas en la historia de México, México, ENAH, 2009, pp. 21-22.
 
 
 
Bibliografía
Broda, Johanna (coord.), Religiosidad popular y cosmovisiones indígenas en la historia de México, México, ENAH, 2009, pp. 21-33.

 

domingo, 6 de abril de 2014

Convenio 169 de la OIT


Este convenio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ratificado por México en 1990 durante el gobierno de Carlos Salinas de Gortari aborda las cuestiones relativas al respeto de las culturas y el modo de vivir de los pueblos indígenas y tribales, basado en la idea de que estos pueblos tienen el derecho a determinar sus propias prioridades para realizar su proceso de desarrollo. Además de que el convenio establece dos principios referentes a que los pueblos indígenas y tribales deben participar y ser consultados en los procesos de toma de decisiones que afecten sus modos de vida y a sus comunidades.

Por lo que si bien, el convenio 169 de la OIT establece los lineamientos que los Estados Parte están obligados a cumplir con el propósito de reconocer los derechos de los pueblos indígenas y en esa medida contribuir al fortalecimiento de sus formas de vida, parece ser que en lo efectivo ha sido la lucha, la movilización y la resistencia de los pueblos indígenas contra el sistema capitalista lo que los ha llevado  realmente a alcanzar demandas y reivindicaciones históricas de reconocimiento de sus derechos y de su identidad.

De ahí que si el convenio trata asuntos de vital importancia para el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas y tribales en lo tocante a sus formas de organización social, política y económica, y habla acerca de asegurarles el derecho a la educación, a la seguridad social, a la salud, al trabajo, a la no discriminación; el respeto de su identidad, el derecho a la consulta, a la posesión de tierras, a su formación profesional, entre otros; lo que hoy se espera es que se esté en camino para la aplicación real y efectiva de dicho convenio que sí obliga a los Estados a llevar a cabo todas estas disposiciones. Y que por ejemplo, se vea en este instrumento legal internacional una herramienta para que los pueblos indígenas puedan lograr el control o recuperación de su territorio o el reconocimiento de su identidad y de sus formas de vida.

Hoy día, cada vez más los pueblos indígenas en América Latina se amparan bajo este convenio, así que está justamente en su lucha, en su movilización, en su resistencia y en la presión que hacen desde abajo y acompañados de otros sectores de la población, quienes harán que las reivindicaciones sean posibles. No son las organizaciones internacionales y sus instrumentos los que cambian las cosas, -son un medio sí-, pero son las personas con su actuar diario las que transforman.

Fuente:
Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas; Convenio 169 de la OIT  sobre Pueblos Indígenas y Tribales en países independientes [en línea], 20 pp., México, Dirección URL: http://www.cdi.gob.mx/transparencia/convenio169_oit.pdf  [consulta: 01 de abril de 2014].

 


miércoles, 2 de abril de 2014

Jonas qui aura 20 ans l´an 2000


Esta película situada en Suiza en los años setenta es muy relevante en el sentido de que aborda diversas temáticas respecto al capitalismo, la modernidad y el eurocentrismo. Entre muchos aspectos que se pueden destacar, llama la atención cómo los personajes principales que son un grupo de amigos dan cuenta del cambio que se va gestando en sus vidas como resultado de las transformaciones que se van dando en su sociedad.

Desde el inicio del filme se puede ver a una pareja que tiene su propio huerto para cultivar alimentos orgánicos, en contraposición a las nuevas empresas que comenzaban a producir alimentos con aditivos químicos para conservarlos, lo que denota el cambio que se da en la producción a partir de la década de los años setenta donde lo importante ya no era producir alimentos saludables para el bienestar de las personas, sino producir grandes cantidades para satisfacer las necesidades de grandes conglomerados de población.

La segunda imagen y una de las más importantes a mi parecer, es aquella en la que el profesor está en la universidad dándole clases a sus alumnos y explicándoles la historia del capitalismo y en parte hablándoles de la forma eurocéntrica de ver las cosas, de ahí que sea pertinente destacar dos frases de la película: “Algunas cosas hacen agujeros en el tiempo”. “Algunas palabras pierden su significado”. Estas frases tienen un gran significado para mi debido a que es bien sabido que con el inicio de la modernidad/colonialidad/capitalista/ eurocentrada se comenzó a concebir el tiempo como algo lineal, algo continuo, algo secuencial que debe seguir un curso, asimismo, se comenzó a gestar la idea de progreso como ese estadio al que toda sociedad debe llegar y al mismo tiempo se admitió a las sociedades europeas capitalistas como el modelo perfecto a seguir, negando con ello evidentemente otras formas de ver, pensar, sentir y concebir el tiempo, la vida, el trabajo, como lo habían hecho anteriormente otras culturas. De tal modo, que cuando uno de los personajes afirma que algunas cosas hacen agujeros en el tiempo alude a esa enorme contradicción que representa el capitalismo ya que el mercado no genera desarrollo, no se regula por sí mismo, no genera pleno empleo y ni siquiera es capaz de evitar su propia crisis, por el contrario, produce inflación, recesión, pobreza y exclusión. Por ello, es necesario conocer los agujeros para ver el pasado y visualizar en qué medida ese modo de producción y los paradigmas que lo sostienen están en crisis