viernes, 28 de febrero de 2014

Para leer...

En las vacaciones pasadas para olvidar un poco los temas escolares, emprendí la lectura acerca de una novela inglesa del siglo XIX, titulada Orgullo y prejuicio, escrita por Jane Austen.
Esta singular obra remite a cuestiones del ámbito particular de los personajes que en ella intervienen y se centra básicamente en las relaciones amorosas y afectivas entre los mismos, así como también en la importancia del casamiento en la sociedad burguesa de Inglaterra. Pero lejos de ello, de la historia de amor que se da entre los protagonistas de la historia, un punto que puede resaltarse de la obra es el papel que juega la mujer dentro de esta sociedad, ya que de acuerdo a algunos fragmentos del libro puede notarse que se le ve como un ser cuyo fin último es el casamiento para adquirir cierto prestigio social y como una forma de conveniencia económica, ya que sólo esta institución es la que le puede otorgar un reconocimiento dentro de su ámbito social y la seguridad material para su futuro.
Por otro lado, también hay que señalar que de acuerdo a esa época y en ese contexto de comienzos del siglo XIX, la mujer sólo debía encomendarse a las labores del hogar y asimismo, por formar parte de una sociedad burguesa debía de tener conocimiento en las artes, además de observar una "buena conducta" y "buenos modales", lo que denota que su espacio de actuación sólo se delimitaba a lo doméstico.
Aunque si bien la obra de Austen remite a estas cuestiones del escaso reconocimiento del valor de la mujer dentro de la sociedad burguesa de Inglaterra, lo cierto es que con esta idea de Orgullo y Prejuicio desentrama toda una historia en la que la mujer puede ser portadora de su propio destino con base en sus propias características, de ahí que la protagonista Elizabeth Bennet sea diferente al resto de los personajes pues ella encara la forma opuesta de ser de la mujer, es decir, la que  no se circunscribe a lo que el hombre diga, al matrimonio por conveniencia, a la diferencia social ni a ningún convencionalismo de otra índole.
Sumamente recomendable el libro para este fin de semana, o si hay escasez de tiempo, también se encuentra en película; empero, nada como la lectura para imaginar los personajes, el ambiente, las emociones, los lugares, el entorno...

domingo, 23 de febrero de 2014

Recordando nuestro pasado colonial: "La Valenciana"

Hace un par de meses, específicamente en octubre de 2013 con motivo de la celebración del 51 aniversario del Festival Internacional Cervantino, tomé la decisión de asistir a dicha festividad, entre otras cosas para conocer Guanajuato y también por motivaciones personales.
De primer momento, me sorprendió el singular clima prevaleciente en el lugar ya que por la madrugada era bastante frío y en el resto del día el calor era muy intenso. Sin embargo, el frío de las mañanas no impidió que decidiera emprender el viaje por aquella bella ciudad.
Así, bien entrada la mañana hice el viaje en una vagoneta turística con destino al Museo de la Inquisición en donde se exhibían muchos de los instrumentos más crueles que han existido en la historia de la humanidad, lo que me hizo reflexionar acerca de este periodo y de las injusticias cometidas por la Iglesia en nombre de Dios. Era muy extraño para mí ver cómo mientras unos tomaban fotografías de dichos instrumentos yo no hacía más que pensar en el sufrimiento y dolor que tales aparatos le pudieron haber causado a las personas, lo que me hizo pensar que quizás el dolor ajeno infligido hace cientos de años a muchos seres humanos no es algo que le importe actualmente a la gente. No obstante, ocurrió y no hay que olvidarlo.
De igual forma, recordando nuestro pasado colonial, a medio día un grupo de compañeros y yo fuimos a visitar la mina llamada "La Valenciana" que data de 1760 y de la que se extrajeron grandes cantidades de plata que sirvieron en gran medida para mantener el Virreinato de la Nueva España. Esto no era nada nuevo para mí ni para ninguno de los asistentes, pues es bien sabido que España se enriqueció a costa de la extracción de metales preciosos del continente americano. Sin embargo, lo que en verdad me sorprendió  fue entrar en la mina, descender las escaleras y llegar al sitio en donde hace más de 300 años los esclavos -principalmente negros e indígenas- trabajaron en condiciones sumamente inhumanas, sin ropa, sin alimento, con lazos amarrados en la cintura, sin ningún tipo de protección e iluminación y en la peor tortura que se puede imaginar. El lugar era tan oscuro que la vista apenas era visible con las luces de los teléfonos celulares; las escaleras eran tan pequeñas que apenas y uno podía caminar sin resbalarse; los agujeros eran tan profundos que uno apenas y podía imaginar cómo entraban las personas por aquellos lugares tan estrechos para ir en busca de la plata; en fin, fue tanta mi sorpresa al  conocer realmente una mina y reflexionar sobre ello que me prometí a mi misma jamás volver a usar algún objeto hecho de oro o de plata, ni de ningún otro metal valioso pues el dolor y el sufrimiento con que han sido obtenidos es suficiente para no seguir fomentando ese tipo de actividades que deshumanizan el trabajo y que lastiman a las personas.
 
 
 

viernes, 21 de febrero de 2014

¿Intimidación para los manifestantes en Brasil?

Parece ser que al gobierno de Brasil le resulta más conveniente persuadir e intimidar a los manifestantes que se oponen al mundial de futbol, que garantizarle a los ciudadanos la libertad de expresión y manifestación. Esto debido a que se ha citado para este sábado  a activistas brasileños a comparecer ante las autoridades públicas para desestimar delitos de asociación criminal, precisamente el mismo día y a la misma hora en que se realizará en Brasil la segunda manifestación en protesta por el mundial.
Lo que supone que el Estado y sus aparatos coercitivos van a intentar controlar a la sociedad civil que cuestiona sus acciones, ¿pero en realidad son válidos estos actos de persuasión hacia los manifestantes más activos? y en este mismo sentido, ¿deben asistir al llamado de las autoridades? Es claro que los jóvenes podrían ser acusados de desacato y desobediencia o incluso podrían ser multados si no lo hacen. Pero entonces, ¿de qué clase de libertad se está hablando cuando la ley debe servir para proteger los derechos y fundamentales de las personas?, ¿Estos jóvenes deben desobedecer el llamado de la autoridad o deben expresar su indignación ante el mundial próximo a realizarse?

Fuente.
María Martin, "La policía de Sao Paulo intenta vaciar la manifestación contra el mundial" [en línea], España, El País, 21 de febrero de 2014, Dirección URL: 
[Consulta: 21 de febrero de 2014].

domingo, 16 de febrero de 2014

Radios comunitarias

Una forma de proteger la diversidad cultural existente en el mundo es a través del reconocimiento de las lenguas de los diferentes pueblos que habitan el planeta. Para que la cultura siga reproduciéndose es necesario que el proceso de comunicación sea efectuado en la lengua que hablan las minorías étnicas en cualquier región del orbe.
De esta manera, pese a que los Estados-nación en América Latina se niegan a concederle frecuencias a las comunidades indígenas debido a que intentan asimilarlos e integrarlos a una sola cultura nacional que promueve el uso del "idioma oficial", existen mecanismos de legislación internacional que han servido para la defensa de las emisiones en lengua indígena; tal es el caso de "Una sentencia emitida por el Comité de Derechos Humanos de la Organización para las Naciones Unidas, mediante la cual Chile le otorgó 40 frecuencias de radio a los mapuches."1
De esta suerte, con sentencias como ésta, el proceso de comunicación en lenguas minoritarias se mantiene y la cultura de los pueblos se sigue reproduciendo, además de que se promueve que las nuevas generaciones conserven sus lenguas y se sigan desarrollando las formas comunitarias de comunicación, al mismo tiempo que se les da voz a todas las personas que desean que su no lengua desaparezca.
 
Fuente:
Mirra Banchón, "La radio, salvación de lenguas minoritarias" [en línea], Alemania, DW.DE., 18 de febrero de 2013, Dirección URL: http://www.dw.de/la-radio-salvación-de-lenguas-minoritarias/a-17166495, [consulta: 16 de febrero de 2014].
 

viernes, 14 de febrero de 2014

Construcción de la hegemonía

La construcción de la hegemonía estadounidense tiene que ver con la idea de que Estados Unidos intenta imponer por la fuerza los valores universales liberales que deben regir al mundo entero, a la vez que se intenta construir un paradigma de referencia y sancionador cuya finalidad es concebir una sola concepción del mundo y valores universales como la perspectiva civilizatoria que debe ser reconocida por todos.
De esta manera, es necesario para imponer la hegemonía, el mantenimiento de la fuerza militar y la capacidad de usarla en defensa de los intereses estadounidenses. Así pues, cuando el horizonte de la hegemonía se amplió como resultado del fin de la Guerra Fría al ser incorporados a la esfera capitalista los países que formaban parte de la URSS, es evidente que la situación se hizo más caótica, ya que por mucho poder que dispusiera EEUU las fuerzas sociales siempre han buscado su emancipación.
Sin embargo, es evidente que ni el capitalismo, ni la hegemonía estadounidense ni todo su poder militar han logrado someter a la resistencia popular emancipadora que más bien se renueva en todas partes del planeta ahí en donde los efectos de este nuevo orden mundial se han resentido con mayor fuerza.
Han sido justamente las expresiones sociales las que han impedido históricamente que los imperios, hoy potencias hegemónicas continúen con la extracción de los recursos, con la explotación de las personas y con la destrucción de las formas de vida de los pueblos de todo el mundo.

domingo, 9 de febrero de 2014

Reconociendo en otras latitudes la lucha de los pueblos indígenas en América Latina

A lo largo del mundo existen miles de organizaciones de carácter internacional cuyo único fin es promover la paz y el reconocimiento de los derechos humanos en cualquier parte del orbe. Este es el caso de la fundación alemana Weltfriedensdienst que ha reconocido la incesante labor de la activista indígena Natalia Sarapura, quien está luchado por hacer que se transformen las condiciones institucionales en Argentina para que se hagan efectivos los derechos de los pueblos indígenas, pues no sólo basta con el reconocimiento, se requiere de transformaciones profundas en el Estado para garantizar la participación y gestión de los pueblos.
De esta manera, la creación del primer Programa de Educación Indígena Superior en Argentina que ha sido apoyado por la organización alemana, es una muestra de que poco a poco se pueden ir generando los mecanismos necesarios para la creación de un diálogo intercultural en donde se valore y respete la cultura de los pueblos, además de que permita ver a la educación como el pilar fundamental mediante el cual se puede transformar las formas de conocimiento que intentan subsumir o desvalorizar otras formas de pensar, de ser y de sentir.
Es un logro para los pueblos indígenas argentinos contar con estas nuevas experiencias, ya que de esta manera se puede ir abriendo el camino hacia el reconocimiento de estas luchas que muchas veces no son conocidas ni en el propio Estado. Por lo demás, es significativo que se desmitifiquen las ideas de que Argentina es un país compuesto únicamente por inmigrantes, pues eso correspondería a negar la existencia del elemento indígena y de su historia misma.
 
 
Fuente:
 
Violeta Campos, "Argentina: la lucha de los pueblos indígenas", [en línea], Alemania, DW. de en español, 8 de febrero de 2014, Dirección URL: http://www.dw.de/argentina-la-lucha-de-los-pueblos-indígenas/a-17415938, [consulta: 9 de febrero de 2014].

 
 
 
 
 

viernes, 7 de febrero de 2014

Bolivia

En Bolivia existen una gran diversidad de grupos étnicos que habitan la región desde tiempos anteriores a la colonización, precisamente esos grupos han mostrado el rostro indígena presente en este país, no obstante, las luchas llevadas a cabo por las organizaciones indígenas que en los últimos años se han realizado han pugnado por reconocer y valorizar las características peculiares de los diferentes grupos étnicos, como una riqueza para el país y una ventaja para su desarrollo.
En 1990, los indígenas bolivianos realizaron una marcha histórica para exponer sus privaciones y sus necesidades, con la consigna  “Territorio  y dignidad”, esta manifestación, sin lugar a dudas puso al descubierto en todo el país una forma de ser basada en la solidaridad, la reciprocidad, la hermandad y la unidad de la lucha por el control de sus territorios y por el respeto de su dignidad como pueblos originarios.
 
De tal manera que, a partir de esta expresión de unidad indígena el Estado boliviano inició una apertura en sus políticas reconociendo a los grupos étnicos como ciudadanos bolivianos con todos los derechos que por ley les corresponden, al mismo tiempo que la sociedad blanco-mestiza también comenzó a reconocer la existencia de estos pueblos a los que la historia los había mantenido en el olvido. Aunque ello no implicaba que no existieran, sino que se les había negado toda posibilidad de ser reconocida y valorada su cultura.