viernes, 28 de marzo de 2014

Simbolismos

 
El pasado sábado 22 de marzo como parte de mi tarea de antropología social tuve que ir a la Villa para describir un lugar simbólico, por lo que después de conocer varios recintos decidí ir a la capilla del cerrito, significativa para el catolicismo en México debido a que fue ahí en donde se dieron las tres apariciones de la virgen María a San Juan Diego. Así que luego de escoger este lugar, me puse a leer la semblanza de afuera y enseguida me dispuse a entrar, así que una vez puesto un pie en el recinto me tuve que persignar en parte por respeto y también porque a veces las personas de edad adulta te miran con desdén si entras sin hacerlo.
Dentro de la capilla del cerrito, me quede un buen rato observando las pinturas murales de Fernando Leal que se encontraban ahí, eran cuatro grandes murales muy coloridos, cada uno con su inscripción y haciendo alusión a las apariciones de la virgen en aquel lugar, además de que mostraban la misión evangelizadora de los españoles sobre los indígenas durante la época de la conquista, por lo que esto me pareció muy importante debido a que el autor de los murales se basó en el códice llamado Nican Mopohua del sabio indígena Antonio Valeriano para hacer tales bocetos.
En suma, para no seguir relatando mi estancia en este lugar, lo cierto es que los murales de esta capilla me permitieron reflexionar acerca de la justificación de la religión católica para convertir a los indígenas a esta fe y de lo que actualmente significa la religión para las personas pues es bien cierto que las prácticas, simbolismos y rituales que giran en torno a ella son algo profundamente enraizado dentro de nuestra sociedad.
 

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