Los movimientos en Europa
tienen aspiraciones diferentes a los de otras regiones, pues se constituyen
como movimientos reformistas cuyo objetivo es lograr mejorar las condiciones
del Estado para que siga funcionando el sistema, buscan influir en su
beneficio, poder participar en la toma de decisiones políticas, pero
evidentemente eso no mina las bases de todo el sistema en general. Estos
movimientos son diferentes a los que por ejemplo surgen en América Latina
debido a que sus dimensiones son simbólicas culturales y debido a que los
actores dentro de la historia europea han sido generalmente partidos y
sindicatos. Y es evidente que si se busca lograr un cambio profundo se deben
trastocar todos los niveles, se debe tener conciencia y capacidad para proponer
alternativas que permitan revertir las situaciones que vulneran la vida de las
personas.
Por ello se considera urgente la recuperación del sujeto social
europeo para la creación de una nueva sociedad que permita salir de la crisis
que asiste todo el mundo, a la vez que haya una plena conciencia de que han
sido precisamente los países europeos los creadores del modo de producción
capitalista que ahora tiene en jaque a la humanidad. Si ellos mismos son
capaces de reconocer los fallos y contradicciones de su creación se estará en
camino hacia la creación de nuevas alternativas y una consecuente y verdadera
transformación.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario